Nuevas perspectivas del Derecho de Seguros.

Después de una buena reunión con el Director General de este medio periodístico, finalmente logramos que mi colaboración sea recibida por ustedes, amables lectores y lectoras, mensualmente.

Les platico un poco de mí: pertenezco a un Bufete de abogados que tiene 118 años de fundado y 30 de especializarse en Derecho de Seguros; el litigio fue el comienzo de la especialidad y de ahí la evolución de las actividades relacionadas con ella nos ha demandado la participación en muchos otros aspectos, lo cual nos ha dejado en claro que queda mucho por aprender en la materia. Yo, desde que inicié mi vida profesional en el Bufete sólo 16 años atrás, he estado inmerso en el apasionante mundo del Derecho de Seguros y he seguido los diferentes derroteros que ha ido marcando en mi vida profesional y, por qué no decirlo, personal.

A lo largo de mi experiencia he tenido que participar en un sinnúmero de asuntos relacionados con el Derecho de los Seguros. En un principio mis inquietudes eran saciadas con lo que tenía a la mano: la Ley Sobre el Contrato de Seguro, la Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros, el Código de Comercio y el hoy Código Civil Federal y, desde luego, con el sabio consejo de mi gran mentor en esta y muchas materias: mi papá, el Lic. Alejandro Ocampo Garrido a quien dedico esta y todas las colaboraciones que tengo por delante.

Después ha sido diferente. Mis abrevaderos de temas relacionados con el Derecho de Seguros necesariamente se han ampliado tanto como la misma tecnología lo permite, mi acceso a bibliografías y a foros nacionales e internacionales también. De igual manera he recurrido a pláticas de café con personalidades conocidas en el mundo asegurador, que sin darse cuenta, les absorbí tanto conocimiento de ellos como pude, especialmente de mi amigo Alfredo Honsberg.

En los tiempos en los que estudié la carrera de Derecho no existía la materia de Derecho de Seguros, sino que en materias como Derecho Mercantil se hablaba vagamente del tema citando al maestro Mantilla Molina pero dejando más preguntas que respuestas. Hoy, me parece que sólo existen dos o tres universidades que incluyen dentro de su programa académico el Derecho de Seguros.

El estudio, la investigación y el trabajo me han llevado a cuestionar todos los días los principios que aplico en esta materia. Confieso, hay días en que como no encuentro respuesta a mis nuevas preguntas, aplico las viejas y conocidas respuestas.

Por ello, la idea de crear esta columna nace de la reflexión y del ánimo de movimiento. El Derecho de Seguros ha estado en México mucho tiempo estático; baste ver la escasa cantidad de doctrina en materia de seguros, que está limitada a unos cuantos libros, de los cuales los “clásicos” que todos conocemos, son los que han trascendido y valen la pena.

En ese sentido, el Derecho de Seguros en México ha estado a la expectativa de lo que ocurre en el mercado y doctrina internacionales. Sólo por poner un ejemplo, en los foros internacionales los documentos presentados por abogados de Centro y Sudamérica con propuestas doctrinales son múltiples, mientras que los mexicanos son muy escasos si no es que inexistentes.

Peor aún, muchas veces también el Derecho de Seguros está a expensas de las resoluciones que emiten nuestros Tribunales Federales, mismas que no siempre atienden razones que nacen de la técnica aseguradora sino del desconocimiento de la misma y, en el peor de los casos, de la corrupción.

Así pues, esta columna pretende ser una exposición de nuevas ideas, en las que definitivamente no pretendo ni puedo pretender que todo lector, lectora, esté de acuerdo con ellas; sino que sea fuente de una sana crítica que finalmente será lo que lleve a un desarrollo conceptual que con el paso del tiempo, espero, derive en la creación de nueva doctrina por parte de este colaborador y en el mejor de los casos, de sus disidentes.

Después de esta presentación, será a partir de mi próxima entrega cuando recibirán uno de los tantos temas que deseo aportarles.

aldocas@bufeteocampo.com

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